Prólogo de Un mundo feliz
“Un Estado totalitario realmente eficaz sería aquel en el cual los jefes políticos todopoderosos y su ejército de colaboradores pudieran gobernar una población de esclavos sobre los cuales no fuese necesario ejercer coerción alguna por cuanto amaría su servidumbre. Inducirles a amarla es la tarea asignada en los actuales Estados totalitarios a los Ministerios de Propaganda, los directores de los periódicos y los maestros de escuela. Pero sus métodos todavía son toscos y acientíficos. (…) Los mayores triunfos de la propaganda se han logrado, no haciendo algo, sino impidiendo que ese algo se haga. Grande es la verdad, pero más grande todavía, desde un punto de vista práctico, el silencio de la verdad.”
Aldous Huxley, Prólogo de Un mundo feliz, edición de 1969.

Inquietante e interesante… creo que tendré que leermelo de nuevo, junto con el de “El arte de la guerra” (era así, no?)
Comento para que no parezca que no nos lee ni Dios..