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A Gutenberg no le dijeron que estaba loco

11 enero 2010

La Ley de Economía Sostenible ha levantado muchas ampollas entre los internautas. Últimamente he estado leyendo sobre ello, principalmente a través de twitter, creo que no hace falta aclarar más, cualquiera que esté medianamente informado entenderá las posturas sobre el asunto.

Sólo quiero aportar mi visión personal del tema, no soy un experto en la red, ni un artista que ve como vulneran mis derechos, soy un simple consumidor de ‘cultura’ como cualquier otro español. De ordenadores y descargas sé lo justo: Usar Ares, SeriesYonkis y encontrar a través de Google todo lo que puedo. Vamos, un internauta de lo más normal.

Eso sí, considero que Internet abre muchas puertas y nos permite abaratar una ‘cultura’ que por desgracia no está al alcance de todos, no es lógico que por un disco, un libro o un DVD te expriman 20 euros, sobre todo cuando escuchas en entrevistas que sólo una mínima parte de los beneficios llega al ‘artista’. Estos datos están al alcance de todos y no me voy a molestar en detallar. Todo ello resulta más hirientes cuando lees que el sueldo medio español está en unos 20.000 euros anuales, suponiendo que se divide en 12 pagas (suele ser 14) son unos 1.700 euros mensuales (sí, ya sé que muchos pueden coger la calculadora y decirme que son 1.666 pero me siento generoso y redondeo a la alza).

Sigo con una generosidad impactante y pongo que esa persona media, paga una hipoteca media, pongamos 800-1.000 euros. Luego hay que sumarle facturas y demás pagos elementales para una vida ‘digna’ en España. Sigo generoso y digo que le quedan unos 200 euros mensuales para sus lujos (alguno me dirá que no estoy siendo tan bondadoso porque normalmente los gastos suelen estar compartidos, pero también se les puede incluir hijos, por lo que estamos en las mismas, más o menos).

Ahora veamos lo que cuesta el día a día en una ciudad como Madrid, donde una comida en el Vips (un restaurante repleto de lujo y comodidad, con un servicio exquisito…) es fácil que salga por 15 euros, una copa por 5 euros, una entrada de cine por 7,60 euros (y suben céntimo a céntimo como si fuésemos tontos, el otro día aluciné pagando 9 euros con algo por ver Avatar en 3D, aún recuerdo con nostalgia los 3,50 euros por entrada), supongamos que una vez al mes alguien cumple años (una manía que tiene la gente) y tienes que incluir un regalo, si te quieres ir de viaje debes ahorrar durante meses recortando un poco de ahí, un poco de allá… Después te compras un libro que todo el mundo te ha recomendado y resulta que acaba en tu pequeña estantería porque sólo sirve como papel de liar, te compras el último disco de tu cantante favorito y al final no lo usas porque lo tienes todo en tu MP3 o decides ir al cine con tus amigos porque has visto un Trailer que parece ser una película decente y te encuentras con Solomon Kane (sí, el anuncio no decía mucho, pero por lo menos parecía interesante).

El otro día dijeron quienes son los candidatos a los Goya. Pude ver a un Alex de la Iglesia, que recientemente me había decepcionado, orgulloso por la cuota de pantalla de este año que había aumentado considerablemente. Es un trabajo excesivo que, sinceramente, no me apetece hacer, pero aquel lector que quiera comprobar cuales son las películas españolas del año pasado y cuales son las de este año podrán entender mis conclusiones. Sólo diré que este año hemos podido ver a Penélope Cruz en una película de producción española creada por el vendido Woody Allen, diré que este año ha vuelto el gran Amenábar con una superproducción europea de corte histórico, diré que este año hemos visto una película novedosa como Celda 211 o una taquillera como Spanish Movie… El año pasado había poca cosa y si no lo creen hagan su propia comparación que yo ya pierdo demasiado tiempo escribiendo esto.

¿Qué quiero decir ? Pues que si tenemos un sueldo tan miserable que nos permite pocos lujos y la mayoría de nosotros los destinamos a sociabilizarnos (una cena, una copa, un regalo…) es lógico que lo destinemos a lo que realmente nos interesa y para ver Solomon Kane o cualquier bazofia del cine español (sí amigos, el cine español en general es una basura, pero no es momento de explicar esta teoría) elijamos la versión DVD de alfombra –prefiero este término al de Top Manta- que sus tosidos y carcajadas del público no joden tanto la mierda que estas viendo para que no parezca que pierdas el tiempo durmiendo la siesta. Pero para ver Avatar si pagas los dolorosos 10 euros porque sabes que vas a ver un espectáculo donde los tosidos te molestan.

Es una cuestión de calidad, no digo que en España no exista calidad pero el hombre-medio con su sueldo-medio y su hipoteca-media no puede arriesgarse comprando todo lo que quiere ver y escuchar. La ‘industria cultural’, generalizando un poco, no quiere arriesgarse a perder todo su excesivo poder económico… ¿Quién coño es un músico mediocre para ganar 100.000 veces más que yo? ¿De verdad los escritores creen que sus novelas históricas hechas en diez minutos leyendo un rato la wikipedia valen 20 euros? ¿Acaso los directores que crean películas gracias a los impuestos pueden poner un precio tan alto a las entradas? ¡Ah! Perdona… Ellos no lo eligen, lo eligen los distribuidores y demás intermediarios que quieren chupar un poco de la saca.

Internet tiene una gran ventaja: Permite eliminar al maldito intermediario, permite que el creador sea el auténtico beneficiario… Eso sí, las discográficas verían reducidos notablemente sus beneficios… Para mí, esas sanguijuelas son bienvenidas al mundo mileurista. Pero claro, existe el problema de la piratería y las ganas de un escritor de ver su obra en papel o de un director de verla en una buena sala de cine…

La LEY debería garantizar ese cambio, debería eliminar la piratería (no creo que ninguna persona con dos dedos de frente este a favor de ello) y debería intentar fomentar el cambio analógico al mundo digital, al puro estilo de la TDT. Lo único que veo que está consiguiendo es mantener una economía anticuada, como si a Gutenberg le dijesen que la imprenta es una locura, que pierde valor si no pasas cada libro a mano.

Lo único que está consiguiendo este Gobierno es que la cultura pertenezca a una élite social, algo a lo que el ciudadano se niega a asumir. Repito: No soy un experto, no conozco la red como muchos de los que opinan sobre el asunto, ni soy un economista, ni abogado, ni cineasta, ni dueño de una gran discográfica… No soy más que un ciudadano medio que veo como el Gobierno se posiciona incorrectamente para ayudar a unos artistas ciegos y un séquito que se enriquece gracias a su falta de visión.

Claro, otra solución posible sería subir los sueldos, ofrecer una vida más digna, pero quizás es demasiado costoso y es mejor posicionarse ante un lobby que te ayude en las próximas elecciones que no buscar los intereses del ciudadano. Cosas de política.

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2 comentarios dejar un →
  1. 13 enero 2010 1:53

    Yo estoy a favor de la piratería.

  2. 21 abril 2010 23:32

    Muy buen texto Diego, y muy buena argumentación. Bravo!

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